- Alberto Roteta Dorado
Miguel Díaz-Canel Bermúdez, o quien pueda ser el sucesor – y esto no es en modo alguno imprecisión en la información, sino evitar en cierta medida, y hasta donde es posible, el exceso de especulación ante el marcado secretismo del régimen cubano respecto al verdadero sucesor de Raúl Castro dentro de unos días–, está entrenado para garantizar un estado de perpetuidad política, algo que resulta patente si analizamos su actitud al extremo conservadora que sigue los cánones de la tradición castrista.
Leer más…Con Díaz-Canel ni cambios democráticos, ni estados transicionales



