Febrero Rojo: El Mes de Luto que Cuba No Puede Olvidar
Cuando el calendario dice "amor y amistad", la historia cubana grita represión, sangre y silencio
La dualidad trágica del mes para el pueblo...
🎅Feliz Navidad y un bondadoso año 2026
Le deseamos, de parte de todos en Patria de Martí y The CubanAmerican Voice, una muy feliz Navidad y un bondadoso año 2026.
Rogamos que la...
La Revolución del callo y el ministro Gil
Mi abuelo siempre decía: “Esta es la revolución del callo, porque la gente es revolucionaria hasta que le pisan el callo.” Abuelo sabía de lo que hablaba...
La trampa de la cortesía: cómo Trump dejó que Mamdani se hundiera solo
La política estadounidense acaba de ofrecer una escena inesperada y, a la vez, profundamente reveladora: el encuentro cordial...
La Sinfonía del Hemisferio
Movimientos de poder en el Caribe y el despertar estratégico de Estados Unidos
Pensamiento
Los instrumentos de esta sinfonía no son violines ni trombones,
sino...
Cristóbal Colón, el descubridor y los descubiertos ante la historia
“Fue tal la grandeza del descubrimiento, que aquel a quien se debe no pudo comprenderla, adivinando solo una pequeña parte de la...
Obdulio Cintaya, el quedaito que odiaba el embargo
Al mirar las noticias de ayer sobre los resultados de la votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas acerca del embargo, vino a mi...
La masacre silenciosa: Cuba, el genocidio de la infamia
En el silencio de las calles cubanas, donde el hambre se confunde con la resignación y la fe con la impotencia, se desarrolla un drama que el...
El Primer Comité Antitrumpista de Miami ha sido fundado
El ingeniero Aguililla ha convocado a sus viejos amigos de la infancia para fundar el primer Comité de Resistencia Antitrumpista de la Ciudad...
El presidente Donald Trump afirmó el jueves que el tribunal más alto de la nación puede salvar a Estados Unidos, dependiendo de lo que suceda en las próximas semanas.
“La Corte Suprema tiene la oportunidad de salvar a nuestro país del mayor abuso electoral en la historia de EE.UU.”, escribió el republicano en una publicación en las redes sociales.
“El 78 por ciento de la gente siente (¡sabe!) que las elecciones fueron MANIPULADAS”, agregó.
Trump se refirió a la principal demanda presentada por Texas esta semana ante la Corte Suprema.
¿Está dejando de ser los EEUU de ser una sociedad libre? Algunos se han quedado empantanados en un debate inútil acerca de la filiación doctrinaria de los líderes del Partido Demócrata (¿son o no son rojos?)
Para más, por esos días sostuvo en New York una entrevista de más de tres horas con Gerry Drecher, especialista de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en comunismo en América Latina. Al final, este llegó a la conclusión de que Castro no solo no era comunista sino que era “profundamente anticomunista”. Obviamente, se equivocó; y no fue el único…
Por eso resulta esencial reparar en lo que sucede a nuestro alrededor. Me refiero a la aparición y refuerzo, en los últimos años, de ciertas tendencias que se alejan de los ideales libertarios de la democracia americana, y que se expresaron en la letra y espíritu de la Constitución y sus enmiendas: libertad de prensa y expresión, libertad de culto, libertad de reunión. ¿En qué medida hoy están siendo amenazados?
YouTube busca censurar videos sobre fraude electoral.
Youtube anunció el 9 de diciembre que la compañía comenzará a eliminar instantáneamente contenido que alegue que se produjeron “fraudes o errores generalizados” en las elecciones presidenciales de este año. Los expertos dicen que la medida no tiene precedentes en su campo y advirtieron que tal censura podría filtrarse a cualquier otra plataforma importante.
En un comunicado, la plataforma para compartir videos dijo que ellos comenzarán a “hacer cumplir esta política hoy, y aumentarán en las próximas semanas”. La compañía dijo que la cobertura de noticias y los comentarios sobre estos temas “pueden permanecer en nuestro sitio si hay suficiente contexto educativo, documental, científico, o artístico”.
Youtube no proporcionó un contexto adicional sobre esto, pero ofreció un ejemplo: “Eliminaremos los videos que afirman que un candidato presidencial ganó las elecciones debido a fallas de software generalizadas o errores de recuento”. La razón que dio Youtube para esta política fue que la “fecha límite de puerto seguro para las elecciones presidenciales de Estados Unidos” del 8 de diciembre había pasado, y que “suficientes estados han certificado sus resultados electorales para determinar un presidente electo”.
Monseñor Viganò alerta sobre peligro de la izquierda y el globalismo: La ciencia se ha prostituido a los intereses de la élite mundial.
«Terrible es Dios desde su Santuario, el Dios de Israel, el que da potestad y vigor a su pueblo» (Sal.68,35)
El pasado 19 de noviembre, Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial, declaró que el covid supone la oportunidad de hacer un reseteo o reinicio mundial. Lo que hace Schawb en realidad es repetir servilmente lo que ya había afirmado Jacques Attail el 3 de mayo de 2009 en el semanario francés L’Express: «La historia nos enseña que la humanidad sólo evoluciona significativamente cuando tiene mucho miedo; empieza entonces por desarrollar mecanismos de defensa. Unas veces son intolerables (chivos expiatorios y totalitarismos), otras son inútiles (distracciones) y otras resultan eficaces (terapéuticas que, en caso necesario, se apartan de todos los principios morales precedentes). Después, una vez pasada la crisis, el miedo transforma esos mecanismos para hacerlos compatibles con las libertades individuales e insertarlos en una política de salud democrática». En aquel tiempo se trataba de la fiebre porcina, que según los medios habría debido de originar millones de víctimas y para la cual los estados compraron a las grandes empresas farmacéuticas millones de dosis de vacunas que jamás llegaron a utilizarse porque resultaron inútiles. Inútiles para todos menos para quienes las vendieron obteniendo unos beneficios incalculables.
Cabe preguntarse cómo es que un virus gripal que según datos recientes de la OMS tiene una tasa de mortalidad (0,13%) ligeramente superior a la de una gripe estacional normal (0,10%) pueda haber dado lugar a una declaración de pandemia y a una serie de contramedidas prácticamente idénticas en casi todos los estados europeos y del Nuevo Mundo. También habría que preguntarse el motivo por el cual los remedios para el covid suelen ser desacreditados, minimizados o prohibidos, mientras la vacuna es considerada la solución más eficaz. Habría que entender asimismo cómo es posible crear una vacuna teniendo en cuenta que –según declaraciones del CDC, el organismo estadounidense de control y prevención de enfermedades–, el virus todavía no ha sido aislado. ¿Qué antígeno se utiliza, si el SARS Cov-2 no se puede aislar y replicar? ¿Y qué confiabilidad merecen las pruebas PCR si sólo están calibradas para un coronavirus genérico? Si el pasado 19 de octubre el hospital Spallanzani de Roma anunció la experimentación de una prueba que distingue entre una gripe normal y el covid-19, ¿de qué han dado positivo los pacientes que hasta ahora se han hecho la prueba? ¿Quizás por eso algunos miembros de las juntas directivas de empresas como Moderna y Pfizer han vendido sus propias acciones?
Volvamos a las preguntas que muchos se habían planteado hace unos meses y a la denuncia que hice en las dos cartas que dirigí al presidente Trump: se manifiesta en toda su desconcertante realidad un plan mundial cuyos artífices, creando una injustificada alarma social sobre una presunta pandemia que según se ve no resulta peor que un síndrome gripal normal, como confirman datos oficiales de todo el mundo, se utiliza para provocar una tremenda crisis social y económica a nivel mundial y legitimar la drástica reducción de derechos fundamentales de la población. Es lo que explican los propios autores del Gran Reseteo, el reinicio mundial de la economía, de la sociedad y de la población.
Dentro de este plan, el covid desempeña un papel fundamental como excusa para justificar ante el tótem de una ciencia que se ha prostituido vendiéndose a los intereses de la élite después de haber abdicado de su misión de salvar vidas humanas, la privación de la libertad, la intromisión de los gobiernos en la vida privada y la instauración de un régimen pseudosanitario en el que, contra toda evidencia científica, se deciden el número de comensales, la distancia entre las personas y la posibilidad de comprar, vender, respirar y hasta rezar. Algunos, ante el silencio ensordecedor de la jerarquía, han impuesto el cierre de las iglesias o la limitación de las celebraciones religiosas, como si la casa de Dios fuera un cine o un museo, declarando al mismo tiempo servicios esenciales las clínicas aborteras. He ahí las paradojas de un poder extraviado, gestionado por personas corruptas de alma y vendidas a Satanás, que después de haber repetido obsesionadamente el mantra de la democracia y que el poder pertenece al pueblo, se ven obligados a imponer una dictadura contra el propio pueblo, todo por alcanzar unos objetivos encaminados a tutelar los intereses políticos y financieros de la élite. Los ricos se enriquecen más cada vez, mientras se va deshaciendo la clase media que constituye el tejido social y el alma misma de las naciones.
La Revolución Francesa acabó con la aristocracia occidental; la Revolución Industrial acabó con el campesinado y propagó la proletarización, la cual trajo consigo la desgracia del socialismo y el comunismo; la revolución del 68 demolió la familia y la escuela. Este Gran Reinicio deseado por la élite globalista representa la revolución definitiva para crear una masa informe de esclavos conectados a la red, confinados en casa, amenazados por una serie infinita de pandemias proyectadas por quienes ya tienen preparada la vacuna milagrosa. En estos mismos días, con la sincronía de un plan orquestado hasta sus más mínimos detalles bajo una dirección común, muchos teorizan la imposición de una vacuna cuya verdadera eficacia se desconoce, como tampoco las consecuencias que podrá tener. A la obligación de vacunarse deberá añadirse la de portar un pasaporte sanitario, de manera que quienes lo posean puedan desplazarse sin limitaciones, en tanto que quienes lo rechacen no podrán acceder a los medios de transporte, frecuentar restaurantes y otros locales públicos, colegios ni oficinas. No se ve que esto parezca una intolerable vulneración de la libertad personal; los legisladores no vacilan en desautorizar a los parlamentos para imponer sus tiránicas normas, porque saben que su poder se mantiene mientras obedezcan los planes del Gran Reinicio que han hecho suyos instituciones como la Unión Europea y la ONU.
Quedamos estupefactos ante un despliegue de fuerzas tan masivo y coordinado, desconcertados por la desfachatez de quienes en sustancia dicen que debemos aceptar sin replicar la dictadura de un grupo sin rostro que ejerce el poder, porque éste así lo ha decidido. Quedamos sin palabras ante el sometimiento de la izquierda mundial –así como del Partido Demócrata en EE.UU.– al plan mencionado, que no conoce límites ni frenos que lo impidan. Hasta el punto de organizar un golpe de estado electoral de tal alcance y gravedad que pone los pelos de punta. Al fraude manual de las papeletas de voto duplicadas, de los votos de difuntos, de ciudadanos que descubren que han votado mil veces y de empleados que manipulan resultados tapando con paneles de cartón las ventanas de los colegios electorales se añade el empleo de un aparato para el cómputo de los votos que no sólo está demostrando un uso fraudulento, sino que además ha sido proyectado a nivel de software para desplazar los votos de un candidato al otro mediante un complejo algoritmo.
Descubrimos que quienes están detrás de esta macroscópica estafa son siempre los mismos, siempre de la misma facción política, siempre sometidos a una misma ideología. Personas corrompidas en el intelecto y en la voluntad porque se han hecho esclavas de un tirano despiadado al haberse negado a obedecer a un Señor bueno, justo y misericordioso. Y por haber aceptado la esclavitud del pecado y la rebelión contra Dios, hoy quieren arrastrar a la humanidad entera a un abismo de muerte y desesperación. Es la miserable venganza de Satanás, que no pudiendo derrotar a Aquél que lo arrojó a los infiernos trata de arrastrar consigo a tantas almas como pueda para frustrar la obra de la Redención.
Los que creemos en Cristo, nuestro único Señor, no tenemos motivo para temer, aun contra toda lógica humana. Sabemos que, habiendo renacido por el Bautismo, ya no somos siervos sino hijos de Dios, y que conservando por la Gracia la amistad con Nuestro Señor, podemos confiar en Él, en su providente socorro y su poderosa protección. Ésta es, en definitiva, la verdadera libertad: la libertad de los hijos de Dios, que no obedecen su ley por temor sino por amor. No por obligación, sino porque adhiriéndose a la voluntad de Dios encontrarán su perfecto cumplimiento y su total realización. Porque toda alma ha sido creada para la mayor gloria de Dios, para la bienaventuranza eterna en premio por la fidelidad al Salvador.
¡No se turbe nuestro corazón! Las maniobras de quienes actúan en las tinieblas están saliendo a la luz, manifestándose en todo su horror y revelando su origen perverso e infernal. Mentiras, engaños, violencia y muerte; ésta es la cruda realidad del mal ante la cual las personas de buena voluntad no pueden menos que horrorizarse. Si Nuestro Señor se digna escuchar las plegarias de sus hijos, ese castillo de mentiras y fraudes se vendrá miserablemente abajo y sus artífices habrán de volver a esconderse para huir del rigor de la justicia y la execración de que serán objeto por los pueblos.
Vivimos momentos decisivos: sigamos rezando, recitando el Rosario, alimentándonos con la Sagrada Eucaristía y haciendo penitencia. La voz que se eleva en coro hasta la Divina Majestad será escuchada. No nos desanimemos, porque es en la hora de la prueba cuando el Señor nos da la oportunidad de manifestar nuestra fe en Él y contemplar la grandeza de su misericordia.
«Haré todo lo que pidiereis en mi nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo» (Jn.14,13). Nuestro Señor lo ha dicho con claridad: todo. Pidamos, pues, al Padre en el nombre del Hijo, Nuestro Señor y Redentor, mediante la intercesión de su Santísima Madre, poderosa mediadora nuestra, que manifieste su gloria, exalte a la Santa Iglesia, conceda paz y prosperidad a los pueblos cristianos, se conviertan los pecadores y sean derrotados sus enemigos.
Autor: Carlo Maria Viganò, arzobispo. Monseñor Carlo Maria Viganò nació en Varese (Italia) el 16 de enero de 1941. Se ordenó sacerdote el 24 de marzo de 1968 en la diócesis de Pavía. Es doctor utroque iure. Consagrado obispo titular de Ulpiana por Juan Pablo II el de abril de 1992, fue nombrado pro nuncio apostólico en Nigeria, y en 1998 delegado para la representación pontificia en la Secretaría de Estado. De 2009 a 2011 ejerció como secretario general del Gobernador del Estado de la Ciudad del Vaticano, hasta que en 2011 Benedicto XVI lo nombró nuncio apostólico para los Estados Unidos de América. Se jubiló en mayo de 2016 al haber alcanzado el límite de edad.