- Julio M. Shiling
Los cubanos se preparan para más protestas. Estaba claro, a juzgar por el heroísmo mostrado por cientos de miles de cubanos que salieron a las calles el 11 de julio en lo que se ha denominado el Levantamiento Cubano de 2021 (11J), que a pesar de la esperada represión salvaje aplicada a los manifestantes, en su mayoría jóvenes, por el sexagenario régimen castrista, las demandas populares para el cese del dominio comunista en Cuba no se detendrían.
Con más de 5,000 cubanos detenidos de inmediato, como informó 14YMedio, y en algunos casos con condenas de prisión extravagantes, como la de veinticinco años de cárcel que se pide para Maikel Puig Bergolla, marido y padre de dos menores que participó en la protesta pacífica del 11-J en la ciudad de Quivicán (provincia de La Habana), bajo cargos inventados de “desorden público, desacato, instigación a delinquir y tentativa de asesinato”, no se ha impedido la planificación de futuras protestas en la Isla.


