Patria de Martí Artículos y Ensayos
Febrero Rojo: El Mes de Luto que Cuba No Puede Olvidar
Jose TaranoFebrero Rojo: El Mes de Luto que Cuba No Puede Olvidar Cuando el calendario dice "amor y amistad", la historia cubana grita represión, sangre y silencio La dualidad trágica del mes para el pueblo...
[Lee el artículo completo]Feliz Navidad y un bondadoso año 2026
Patria de Martí🎅Feliz Navidad y un bondadoso año 2026 Le deseamos, de parte de todos en Patria de Martí y The CubanAmerican Voice, una muy feliz Navidad y un bondadoso año 2026. Rogamos que la...
[Lee el artículo completo]La Revolución del callo y el ministro Gil
Eduardo MesaLa Revolución del callo y el ministro Gil Mi abuelo siempre decía: “Esta es la revolución del callo, porque la gente es revolucionaria hasta que le pisan el callo.” Abuelo sabía de lo que hablaba...
[Lee el artículo completo]La trampa de la cortesía: cómo Trump dejó que Mamdani se hundiera solo
Jorge Luis LeónLa trampa de la cortesía: cómo Trump dejó que Mamdani se hundiera solo La política estadounidense acaba de ofrecer una escena inesperada y, a la vez, profundamente reveladora: el encuentro cordial...
[Lee el artículo completo]La Sinfonía del Hemisferio
Armando M D'FanaLa Sinfonía del Hemisferio Movimientos de poder en el Caribe y el despertar estratégico de Estados Unidos Pensamiento Los instrumentos de esta sinfonía no son violines ni trombones, sino...
[Lee el artículo completo]Cristóbal Colón, el descubridor y los descubiertos ante la historia
Vicente Morín AguadoCristóbal Colón, el descubridor y los descubiertos ante la historia “Fue tal la grandeza del descubrimiento, que aquel a quien se debe no pudo comprenderla, adivinando solo una pequeña parte de la...
[Lee el artículo completo]Obdulio Cintaya, el quedaito que odiaba el embargo
Eduardo MesaObdulio Cintaya, el quedaito que odiaba el embargo Al mirar las noticias de ayer sobre los resultados de la votación de la Asamblea General de las Naciones Unidas acerca del embargo, vino a mi...
[Lee el artículo completo]La masacre silenciosa: Cuba, el genocidio de la infamia
Jorge Luis LeónLa masacre silenciosa: Cuba, el genocidio de la infamia En el silencio de las calles cubanas, donde el hambre se confunde con la resignación y la fe con la impotencia, se desarrolla un drama que el...
[Lee el artículo completo]El Primer Comité Antitrumpista de Miami ha sido fundado
Eduardo MesaEl Primer Comité Antitrumpista de Miami ha sido fundado El ingeniero Aguililla ha convocado a sus viejos amigos de la infancia para fundar el primer Comité de Resistencia Antitrumpista de la Ciudad...
[Lee el artículo completo]- Vicente Morín Aguado
Acontecimientos puntuales de la segunda guerra mundial están siendo manipulados, creando una invasión viral, no solo por la propagación, sino y esto es lo peligroso, por el carácter maligno del mensaje, cuyas conclusiones quieren convencernos de que el pasado da respuesta al presente, condenando los esfuerzos de paz en Ucrania.
Buscando un ejemplo digno de considerarse, encontré el artículo del periodista Salvador Enguix, publicado en La Vanguardia, medio informativo de matriz catalana, bajo un titular que asombra por lo categórico: “Cuando Churchill evitó que EE. UU. y la URSS se repartieran el mundo sin contar con Europa.”
El autor evoca la Conferencia de Yalta, Crimea rusa, cuando en febrero de 1945 se reunieron en un palacio de los zares, Franklin D. Roosevelt, Iósif Stalin y Winston Churchill, según el autor, para repartirse el mundo entre el georgiano y el americano, en tanto el europeo era una suerte de abogado defensor de su continente, maltratado casi en su totalidad por Hitler, quien, para asombro del mundo, se tragó la inmensa continentalidad que defendía el Lord inglés en unas cuatro semanas.
Entonces avanzaba por el este el ejército rojo soviético, que, si no reeditó la triste hazaña de su competidor alemán, fue porque por el oeste habían desembarcado los americanos en Normandía, reconquistando para luego devolverles la soberanía perdida, y con ella la democracia, la Europa bajo la bota de los nazis, con el apoyo menor, no por ello irrelevante, del fascismo italiano.
Leer más…Yalta 1945, la historia confirma a la política real a propósito de Ucrania- Jorge Luis León
Las causas del descontrol fiscal demócrata y sus negativas consecuencias.
El Partido Demócrata de Estados Unidos ha sido objeto de crecientes críticas por anteponer la retención del poder a la defensa de los intereses nacionales. Una de las principales causas del descontrol fiscal es su tendencia a implementar políticas de gasto público masivo sin una planificación estratégica clara ni mecanismos de control eficientes. Bajo el pretexto de promover la justicia social y el crecimiento económico inclusivo, el gasto desmedido ha generado un aumento exponencial de la deuda nacional y ha contribuido significativamente a una inflación galopante.
La expansión de programas gubernamentales, subsidios ineficientes y proyectos sin evaluación de costos-beneficios han debilitado las finanzas públicas. La ausencia de medidas fiscales responsables ha creado un déficit presupuestario crónico que amenaza la estabilidad económica a largo plazo. A esto se suma la falta de transparencia en la asignación de recursos, lo que ha alimentado el despilfarro y la corrupción en ciertas áreas gubernamentales.
Las políticas de gasto público sin una evaluación rigurosa han derivado en una inflación descontrolada y en una deuda nacional que amenaza la estabilidad económica del país. Profundas investigaciones realizadas durante el gobierno de Donald Trump han revelado múltiples casos de asignaciones presupuestarias sin destino claro, despilfarro de fondos y falta de transparencia fiscal. Esta irresponsabilidad financiera ha deteriorado el poder adquisitivo de los ciudadanos y ha minado la confianza en la economía.
Leer más…La política negligente y anti nacional del Partido Demócrata- Eduardo Mesa
Ningún gobierno ha hecho tanto por acercar a Cuba a los Estados Unidos como la maléfica tríada de Fidel, Raúl y Canel. Sesenta y seis años de disparate totalitario han logrado que un número importante de cubanos se haya asentado en los Estados Unidos y que la mayoría de los que viven en la isla sueñen con marcharse a la Yuma. Nunca tuvieron tanta razón los propagandistas de la UJC como cuando llenaron los muros de las ciudades con la consigna: “Todo lo que tenemos hoy se lo debemos a la Revolución y el Socialismo”.
Con este telón de fondo resurge con fuerza un anhelo anexionista que ha estado presente a lo largo de nuestra historia y que hoy cobra fuerza ante la creciente desesperación de los cubanos. Como decía mi abuela: “Olvide el tango y cante un bolero”. Los americanos ni locos se anexarán a Cuba; tienen suficiente con la pesadilla de Puerto Rico, que es un agujero negro en el presupuesto federal.
Por otra parte, la anexión no sería el ungüento de la Magdalena, y nuestros problemas no desaparecerían por arte de magia. Tampoco creo que la anexión supondría el fin del mundo; el fin del mundo cubano ya está en marcha, aunque los dirigentes de la Revolución parecen no darse cuenta de la gravedad del asunto.
Tengo el firme convencimiento de que, en un hipotético futuro, nos irá mejor con una relación entre libres e iguales, aceptando que lo más conveniente para nosotros es una alianza firme y permanente con los Estados Unidos de América. Debemos convertirnos en un socio estratégico importante y abandonar para siempre el lamentable papel de mosca cojonera que ha caracterizado a la Cuba revolucionaria: improductiva, malhumorada y pendenciera.
Los que abogan por la anexión deben comprender que, más allá de su utilidad, prima la realidad de que es un imposible político. No va a suceder porque los americanos no quieren, y probablemente eso sea lo mejor a la larga para una nación de fuertes raíces hispanas que puede administrar mejor su futuro desde sus propios valores culturales. Estos no están reñidos con los de Estados Unidos, pero sí son significativamente diferentes.
El futuro de Cuba pasa inexorablemente por una relación triangular con los Estados Unidos y España, nuestro segundo referente importante para el regreso a la normalidad. En esta relación triangular debemos insertarnos comprendiendo nuestras limitaciones y vulnerabilidades, al mismo tiempo que nos esforzamos en demostrar nuestra utilidad y valor para ambas potencias. Ellas son nuestra mejor puerta de entrada al mundo del que formamos parte y al que nunca debimos abandonar.
Cuba necesita esperanza, pero la esperanza no puede estar de espaldas a la realidad. Necesitamos pensar nuestro futuro con realismo para que, en el presente, mejoren nuestras posibilidades de dejar atrás la tiranía comunista que nos ha llevado a la ruina material y moral.
Que termine pronto la pesadilla y que Dios nos ayude a todos.
🖋️Eduardo Mesa
Eduardo Mesa. Escritor y colaborador del Observatorio de Derechos Humanos de Cuba (OCDH), es autor de varias publicaciones en Cybercuba, Cubanet y Patria de Martí. Fue fundador de la revista Espacios, dedicada a promover la participación social del laico. Coordinó la revista Justicia y Paz, Órgano Oficial de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba y el boletín Aquí la Iglesia. Formó parte de los consejos de redacción de las revistas Palabra Nueva y Vivarium. Fue ganador de los premios de poesía Ada Elba Pérez y Juan Francisco Manzano. En la actualidad colabora con diversas revistas. Reside en los Estados Unidos desde 2005.
Sigue a Eduardo en @eduardomesaval
- Jorge Luis León
En muchas universidades norteamericanas, se observa un preocupante auge de ideologías socialistas disfrazadas de teorías progresistas y movimientos de justicia social. En lugar de promover el pensamiento crítico y el debate abierto, muchas instituciones se han convertido en semilleros de dogmas ideológicos que, paradójicamente, terminan sofocando la diversidad de pensamiento.
Este fenómeno está estrechamente vinculado con la influencia del Partido Demócrata, que en décadas recientes ha adoptado posturas cada vez más cercanas a la izquierda radical. A través de programas académicos, financiamiento de grupos estudiantiles y la imposición de un discurso políticamente correcto, se ha creado un entorno donde las ideas conservadoras y liberales clásicas son censuradas o despreciadas.
El declive del pensamiento crítico y el auge del dogmatismo
En lugar de fomentar la investigación objetiva y el análisis riguroso de los hechos, muchas universidades han abrazado una narrativa ideológica que presenta al capitalismo como la raíz de todos los males y al socialismo como la utopía redentora. Esto se debe, en gran parte, a la influencia de profesores y administradores adoctrinados en lecturas neo-marxistas que distorsionan la historia y la economía con interpretaciones sesgadas.
Leer más…El socialismo y las universidades norteamericanas: un peligroso experimento ideológico- Israel y su supervivencia, contra el terrorismo internacional
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