- Jose Tarano
En esta entrevista, Julio M. Shiling con Andrés Alburquerque analizan cómo el marxismo cultural y postmodernismo han intentado "robar" el lenguaje y la narrativa de la sociedad, con el objetivo de censurar y controlar el discurso público. Shiling explica cómo el postmodernismo y el marxismo cultural han infiltrado instituciones como las universidades y los medios de comunicación para promover una agenda ideológica radical.
¿Cómo el marxismo cultural y el postmodernismo han buscado controlar el lenguaje?
Julio Shiling discute cómo el marxismo cultural y el postmodernismo han utilizado el lenguaje como una herramienta para censurar y controlar la narrativa, creando una autocensura que limita la discusión abierta en la sociedad. Shiling enfatiza la importancia de poder expresar opiniones y tener un intercambio de ideas para el desarrollo de una sociedad abierta.
Según Shiling, "la gravedad de eso es que si eso no se hace en efecto nos estamos limitando de toda discusión y la discusión es importante". Él sostiene que el marxismo ha comprendido la importancia de controlar el lenguaje para evitar que ocurra el intercambio de ideas, ya que los regímenes totalitarios limitan la libertad de expresión y establecen tabúes que restringen la crítica.
Shiling también destaca cómo en regímenes dictatoriales, las personas inventan un "tercer lenguaje" para encubrir de quién están hablando, lo que refleja la limitación impuesta sobre el lenguaje y la expresión de ideas contrarias. Esta manipulación del lenguaje y la narrativa busca controlar el discurso público y restringir la libertad de expresión en la sociedad.


