Código de las familias castristas: ¿votar o no votar?

Codigo de las familias castristaCódigo de las familias castristas: ¿votar o no votar?. Con la imposición del nuevo Código de las familias el Estado Socialista penetrará más la célula fundamental de la sociedad cubana para destruirla.

La comunidad conservadora está moviendo desde 2018 las principales causas antiestatistas en Cuba, y la defensa del derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos y a la libertad de expresión no han dejado de estar entre sus esfuerzos. Con la imposición del nuevo Código de las Familias la amenaza de que el Estado Socialista penetre más en la célula fundamental de la sociedad, ha relanzado la campaña de la sociedad civil “A la escuela, pero sin ideología de género”.

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Si bien los conservadores han logrado despertar el espíritu crítico de la sociedad cubana frente al nuevo cuerpo legal, concientizando sobre sus peligros, ahora el debate mayor en redes sociales se enfoca entre VOTAR NO o NO VOTAR en el próximo referendo de abril.

Aunque de cualquiera de ambas formas, el régimen se enterará que parte de la sociedad dice no a las formas de neomarxismo que se pretenden imponer, acá compartimos varias ideas entorno a esta interesante polémica.

UN CÓDIGO PARA DAR CREDIBILIDAD A LA TIRANÍA

La activista pro Derechos Humanos Yanilys Sariego considera válido presionar al sistema legal Socialista.  “A los ciudadanos cubanos muy pocas veces se les pregunta ´Sí o No´, resultado de tener un modelo de ´democracia indirecta´; es el acto de aquelarre donde el pueblo se deja gobernar por un grupito que vocifera ´representar´ y ´defender´ nuestros intereses”, dijo.

“Si usted tiene inquietudes con respecto al Código de Familia que se va a implementar, amén de su criterio, dirija esos esfuerzos a los DIPUTADOS DE LA ASAMBLEA, preocúpese por conocer nombre, apellido e intereses de ese ´grupito´ que sí tiene derecho al voto -subrayó. Tampoco subvalore el hecho concreto que #EnCubaHayUnaDictadura que gobierna con un brazo de hierro, dispuesta a escarmentar y mutilar cualquier acto ciudadano que haga tambalear su legitimidad. No acepte la política de pan y circo, ese ´grupito´ se debe a la voluntad popular”.

También recordaba que el Código Penal que se va a implementar en igual período es verdaderamente preocupante. “Si queremos resultados debemos colgar la espada de Damocles sobre el Parlamento”, recomendó desde Cárdenas, ciudad donde vive.

Por su parte, el Osvaldo Gallardo, periodista cubano exiliado en Estados Unidos, Osvaldo Gallardo, expresaba sobre el Código: "Coincido contigo en muchas cosas, creo en que el amor y sus formas no nos pertenecen absolutamente, no podemos regir eso, yo nada más pregunto, ¿crees que un código de lo que sea, regido por el régimen autoritario que hay en Cuba hoy mismo, realmente está hecho con un interés sociológico o de justicia para cualquier minoría?”

“¿Tú crees que los que incluso quitan a los cubanos el derecho de cultivar la tierra, pueden ahora decidir los términos en que se hablará en las aulas de sexualidad o cualquiera de estos temas? -siguió- Algo instituido desde el régimen cubano, quitemos el epíteto, algo nacido en una dictadura que no respeta los derechos humanos, que no garantiza ningún derecho humano fundamental, ninguno, ¿de pronto puede legislar algo, que parte de inquietudes de determinados sectores, y eso se convierte porque coincide con el interés de esos sectores en algo bueno para la sociedad automáticamente?”

El opositor José Gabriel Berrenechea opinó que los líderes conservadores dentro de la Isla que llaman a votar NO en el próximo referéndum del Código de las Familias “llaman, por tanto, a participar en un proceso convocado por el régimen continuista, que en este momento mantiene a casi un millar de presos políticos, cincuenta y cinco de ellos menores de edad”.

“Todo lo cual no puede ser interpretado más que como una legitimación de la situación de violación de derechos humanos en que vivimos, y de respaldo, al menos indirecto, a la presente dictadura”, escribió.

“Por demás, el prestarse a participar en ese referéndum, desde una posición conservadora, será una completa pérdida de tiempo. A menos que los conservadores exijan de entrada garantías y derechos básicos en cualquier contienda electoral”, concluyó en un poste de Facebook.

En un artículo de la revista Árbol Invertido, reconoció que el papel de los conservadores hoy en Cuba está más cerca de la mayoría de la sociedad civil, y que los activistas independientes “del falso progresismo” se acercan cada vez más al modelo autoritario castrista.

UN NUEVO APRATHEID IDEOLÓGICO

El pastor evangélico Enrique de Jesús Fundora apuntó que como “hijo de Dios y ciudadano cubano, estoy en completo desacuerdo al nuevo Código de familia que quiere establecer el régimen pero, ¿no nos parece un poco sutil que después de un levantamiento civil el 11 de julio, un llamado a la guerra civil hecho por el régimen, varios hechos de sangre realizados por ellos mismos, más de 1000 detenciones a ciudadanos cubanos entre ellos menores de edad, pastores, en fin ciudadanos de bien, juicios y condenas injustas a lo largo y ancho de toda la isla, una pandemia que sigue cobrando vidas, una situación económica insostenible para la familia cubana, una persecución en contra de todos los ministros y pastores que se ponen al lado del pueblo de Cuba. Etc, etc ,etc Ellos nuevamente lanzan un proyecto de ley el cual de antemano conocen que el pueblo está en desacuerdo?

“Sin embargo, insisten con astucia, sabiendo que la iglesia enfocada en esta cortina de humo puede desenfocarse de lo realmente importante, que es pedir un cambio económico, político y social radical en Cuba -dijo. Hoy a miles de familias cubanas les han sido arrancados sus padres, esposos e hijos. Imputándoles delitos que nunca cometieron. Iglesias sufren el encarcelamiento de sus pastores y muchos siendo hostigados y presionados a salir huyendo del país. Mi llamado hoy para el pueblo de Dios en Cuba es, como dijo Jesús, hagamos esto sin dejar de hacer aquello”.  

En esa cuerda, el fotógrafo Yunier Enríquez, en un extenso poema publicado en su perfil de Facebook, instó: “Con el corazón, insisto, / Di que no, a esa propuesta, / No es decente, no es honesta, / Repite un falso estribillo”.

“Para mí, el vivir es Cristo, / El morir, es mi ganancia, / Y no hay política rancia, / Que me aparte de mis hijos. / Respeto y paz, hoy le exigo, / Al gobierno de La Habana, / Pues la familia cubana, / No quiere transformaciones. / Respeten mis convicciones, / ¡No! a tus leyes y tus filias, / Es la Biblia que sostengo, / Mi código de familia”, reclamó en otros versos el joven residente en la capital.

En otro post Enríquez afirmó que Cuba está viviendo, “en la lógica de lo absurdo” y “bajo la tiranía de los inadaptados. Dónde los que están rotos, ahora procuran arreglar a los que están completos. Donde los enfermos, son los doctores de los sanos, y dónde la razón se subordina a las emociones”.

“Nuestros hijos no necesitan mejores leyes. Necesitan una mejor alimentación y mejores condiciones de vida. El estatismo es un cáncer”, dijo.

“La aprobación del nuevo Código de Familia cubano desatará un apartheid ideológico contra los que se opongan –advirtió Enríquez. La agenda global tiene dos grandes enemigos. La familia, como la última institución social autónoma. Y la Iglesia, como el último bastión de resistencia. Ambas necesitan ser destruidas”.

Y hacia el final refirió al pueblo cubano: “Hay alguien más que nos está enfrentando entre nosotros. Y le está sacando provecho a este asunto. No podemos ser tan estúpidos como para no verlo. Los discursos de odio en Cuba, no salen de la Iglesia, siempre han salido del Comité Central [del Partido Comunista]”.

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