Biden es a Obama lo que Díaz Canel es a Castro: Un títere

Biden es a Obama lo que Diaz Canel es a Castro un titereBiden es a Obama lo que Díaz Canel es a Castro: Un títere

Read in English

¿Como fueron elejidos?

Joe Biden fue elegido Presidente de Estados Unidos en unas elecciones que estuvieron repletas de irregularidades y violaciones que muchos han catalogado como fraudulentas, y fue Vicepresidente de Barack Obama.

Miguel Díaz-Canel fue elejido Presidente por la Asamblea Nacional de Cuba con un 99,83% de los votos (603 votos de los 604 presentes) aunque muchos coinciden que fue el designado del dictador Raúl Castro (a quien nadie en esa esfera tiene el valor de contradecir) de ahí que se conozca popularmente como el "Puesto a dedo".

Muchos sostienen que Biden es para Obama lo que Miguel Díaz-Canel es para Raúl Castro en Cuba: una marioneta. Pero, ¿qué significa ser una marioneta en política?

¿Por qué se califican como títeres o marionetas?

Una marioneta es alguien controlado o influenciado por otra persona o grupo, a menudo entre bastidores. En el caso de Biden y Díaz-Canel, muchos creen que son simples testaferros de sus predecesores más poderosos: Obama y Castro.

Durante su etapa como vicepresidente, Joe Biden fue considerado un leal partidario y cómplice de las políticas y decisiones de Obama. Era conocido por su estrecha relación con Obama y a menudo actuaba como portavoz de la administración. Muchos críticos sostienen que Biden se limitaba a llevar a cabo la agenda de Obama sin mucho pensamiento o acción independiente, al mismo tiempo que aprovechaba su posición para continuar enriqueciendose él y su familia en un esquema de corrupción y tráfico de influencias que han puesto en peligro la seguridad de los Estados Unidos.

Del mismo modo, Díaz-Canel asumió la presidencia de Cuba en 2018 tras la dimisión de Raúl Castro. Muchos creen que Díaz-Canel es simplemente una marioneta de la familia Castro, que ha ostentado el poder dictatorial en Cuba durante décadas. Díaz-Canel carece de autoridad o independencia para promulgar cambios significativos en el país y se limita a cumplir al pie de la letra los designios del dictador Raúl Castro.

El caso de Biden es muy similar y se dice que su presidencia constituye el tercer mandato de Obama quien dirige el país bajo las sombras con sus ideas socialistas siguiendo la vía "gramsciana-fabiana" sin declararse abiertamente marxista. (Ver artículo de Julio M. Shiling para entender el término vía gramsciana-fabiana)

En ambos casos, la idea de ser una marioneta sugiere que Biden y Díaz-Canel no controlan realmente su propio liderazgo. En cambio, se considera que siguen las órdenes o las agendas de sus predecesores más poderosos.

Sin embargo, es importante señalar que ser tachado de marioneta es a menudo una cuestión de perspectiva. Los partidarios de Biden y Díaz-Canel intentan sostener que son "líderes capaces" por derecho propio, con su propio conjunto de creencias y valores, pero la experiencia de sus acciones indica todo lo contrario.

Biden tiene una larga trayectoria política, ya que fue senador durante muchos años antes de convertirse en Vicepresidente. Podría tener sus propias ideas sobre cómo dirigir el país pero su edad, salud mental, y falta de principios no le permiten intentar diferenciarse de las directivas socialistas de Obama, de las cuales es un fiel seguidor.

Del mismo modo, Díaz-Canel ha participado en la política cubana durante años, ascendiendo en las filas del Partido Comunista antes de convertirse en Presidente. Ha esbozado timidamente "su visión" de Cuba después de recibir la aprobación de Castro, haciendo hincapié en la necesidad de reformas económicas y modernización que han fracasado en su totalidad por su incapacidad y la del mismo Castro debido a la crisis propia del sistema socialista durante 65 años.

En conclusión, aunque algunos vemos a Biden y Díaz-Canel como marionetas de sus predecesores, es importante tener en cuenta la complejidad de la política y el liderazgo. Ambos hombres tienen coaptadas sus creencias y agendas, pero además carecen del valor de enfrentarse a sus predecesores por lo que no pueden desarrollar sus ideas y tienen que conformarse con mantenerse en el poder hasta que los presidentes bajo las sombras decidan lo contrario.

Despues de manifestar mis criterios deseo recibir los comentarios pertinentes sobre el tema, sin olvidar que le corresponde al pueblo de cada nación decidir si realmente tienen un verdadero presidente en control o si están siendo manipulados como marionetas de los presidentes que gobiernan bajo la sombra.

¿Te gustó?, ¡Compártelo con tu opinión!