Un joven español comunista, fidelista y guevariano

Un joven español comunista, fidelista y guevariano

El hecho de que el socialismo fuera un fracaso, no solo en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, y en aquellos países de la Europa Oriental a los que se les impuso este régimen; sino en nuestros días tras la derrota de los países de América Latina que asumieron formas socialistas,

cuyos gobernantes se han visto seriamente implicados en graves escándalos de corrupción, no significa que el socialismo esté extinguido, y que de manera latente represente un grave peligro para la humanidad.

Dejando a un lado las superficialidades que resultan motivo de grandes polémicas a partir de interpretaciones erróneas y malintencionadas de algunos, que sin conocimiento de causa, y con muchos deseos de un protagonismo que jamás podrán conquistar, han determinado opinar acerca de posibles cadenas televisivas de izquierda en los Estados Unidos de América, o acusar a ciertos exmandatarios de comunistas, y hasta de asociar a quien es un modelo en cuestiones de análisis políticos profundos con la tendencia izquierdista, he de reconocer que sigue siendo un dañino flagelo a pesar de los más de cien años transcurridos desde que Karl Marx lanzara su Manifiesto Comunista, o publicara las tres partes de El Capital.

Lamentablemente en aquellos países del mundo occidental, muy cercanos a aquellos en los que se impusieron regímenes comunistas dictatoriales, algunos jóvenes debaten acerca de las “bondades” del socialismo y de los “males” de un capitalismo que, según sus superficiales declaraciones, representa la caducidad de las sociedades que lo han defendido durante años.

En España, Xavier García, un joven de apenas 30 años, secretario general de las Juventudes Comunistas españolas, pierde su tiempo en aferrarse a las utopías del fracasado sistema social, en el que los ricos dejan de ser ricos, los pobres se hacen más pobres, y los que dirigen a lo que se supone sea la dictadura del proletariado terminan enriqueciéndose y corrompiéndose.

García en su intervención en la más reciente fiesta del Partido Comunista de España, PCE, se mostró como fidelista y guevariano, por cuanto, evocó al tirano Fidel Castro con su absurda idea de “una especie en peligro de extinción, y esa es el ser humano”, y se refirió al Che como “ícono para cualquier joven revolucionario”.

Para Xavier “lo que no tiene sentido en el siglo XXI es defender un sistema injusto e ineficaz como el capitalismo, en el que ocho personas tienen la misma riqueza que la mitad de la población (¡3.600 millones de personas!)”, y esto lo afirma cuando se le pregunta sobre el sentido que tiene el comunismo en 2017. 

Este lunes en sus declaraciones a la revista Vice, Xavier García, defendió a capa, aunque con muy poca espada, la idea socialista, atacando a los liberales que, según él, sostienen que el socialismo es sinónimo de pobreza y que lo que genera riqueza es el capitalismo. Al intentar precisar esta idea se refirió a la división de la sociedad en clases y al enriquecimiento de algunos a partir del trabajo de otros.

Si algunos países del capitalismo tienen una gran riqueza es por el expolio que han llevado a cabo y continúan realizando en países empobrecidos. Y a su vez, dentro de estos países, ni muchos menos la riqueza llega a todos. O si no que se lo pregunten a los 50 millones de pobres que viven en EEUU. Poner toda la capacidad científica, tecnológica y humana de un país en trabajar para cubrir las necesidades crecientes de una sociedad (y sin cargarse el planeta en el intento) sí que es generar riqueza de verdad”, ha afirmado el líder de los jóvenes comunistas españoles.

Estos disparatados criterios, aunque parezcan tomados de los antiguos manuales soviéticos que fueron tan populares en la Cuba Socialista de los setenta y los ochenta, han sido expresados por un joven en pleno siglo XXI, que al parecer ha sido adoctrinado en cursillos propagandistas del gran mal de nuestros días: el socialismo.

No voy a entrar en detalles acerca de la veracidad o no de esos 50 millones de pobres en E.U., o de la expropiación de las riquezas de aquellas naciones “empobrecidas”. El primer dato, se supone que lo tomara de alguna fuente, solo que le faltó agregar que el gobierno de E.U. se ocupa de la protección y del amparo de aquellos con menos recursos, y que facilita ayudas a través de algunos programas sociales que incluyen la educación gratuita y la facilidad monetaria para adquirir alimentos. La segunda idea carece de argumentos, toda vez, que en nuestros días se establecen convenios y serios contratos, mediante los cuales, los gobiernos hacen inversiones en aquellas naciones que aceptaron su intervención.

Pero hasta aquí podemos perdonar al desinformado y fanático joven comunista español. Sin embargo, lo que resulta inadmisible es lo que declarara cuando se le preguntó si creía en la democracia: “Creo en la democracia que veo en Cuba cuando cualquier medida es discutida y mejorada por toda la población en los centros de trabajo, en las universidades o en los barrios. O cuando el hijo de un carpintero y una granjera puede llegar a ser cosmonauta. Pero no creo en la democracia que consista en votar cada cuatro años si queremos que nos gobierne una u otra gran corporación”.

Esto demuestra, no solo un dogmatismo acérrimo y una apreciación hiperexaltada de la supuesta realidad de la isla, sino una total desinformación acerca de su errado sistema de elecciones y de esa supuesta democracia participativa que se ha repetido hasta el cansancio, al extremo que, algunos como Xavier se lo han creído.

Xavier, además de decirte que en Cuba solo ha existido un cosmonauta cuando la época de los “logros” de los soviets, te invito a que revises las recientes declaraciones del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), en las que se denuncian las 2.149 detenciones arbitrarias en los 5 primeros meses de 2017 en Cuba, amén de otras tácticas represivas, que incluyen, entre otras: presiones y agresiones directas a hijos y familiares de activistas, confiscación o robo de bienes personales o de medios de trabajo a los integrantes de grupos de la sociedad civil, y fabricación de delitos penales comunes para intimidar o encarcelar a opositores.

Pero por encima de todas las cosas, sería muy interesante que pudieras vivir – no como extranjero, sino como un ciudadano cubano común– en Cuba algunos años. Esto tal vez te haga reflexionar y darte cuenta de la realidad de esa democracia en la cual crees porque desconoces, y en la necesidad de que los gobernantes sean sustituidos cada cuatro años, por cuanto, el estatismo de los líderes y dirigentes conduce inevitablemente a la perversión y al abuso del poder.

¿Cómo justificar la permanencia de un gobernante durante cuarenta y nueve años en el poder sin que jamás fuera elegido por nadie? ¿Cómo asumir pues la idea de un traspaso de poderes y la instauración de un nuevo presidente sin conocerse candidatura alguna? Solo en regímenes totalitaristas –como los que defiende el joven español– pueden suceder estas violaciones del poder democrático y quedar totalmente en impunidad.   

Así las cosas, resulta fácil desde la sombra – por aquello que Martí dijera de que Marx anduvo de prisa y en la sombra– abrazar y defender la doctrina socialista, aún cuando aquellos que lo hacen parecen estar “en pañales” respecto a las concepciones propuestas por el pensador alemán, y la imposibilidad de concretarlas como acto en el orden práctico.

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