Debate: Relaciones Canadá-EEUU tras victoria de Carney
Análisis del debate del futuro de las relaciones entre Canadá y EE.UU. tras la victoria electoral de Mark Carney frente a las políticas arancelarias de Donald Trump.
En el programa "El Debate" de France 24, la periodista María Clara Calle analizó junto a los expertos Julio M. Shiling, politólogo y Graeme Clark director del Consejo Canadiense para las Américas y ex embajador de Canadá las implicaciones de la reciente victoria electoral del Partido Liberal en Canadá, que llevó a Mark Carney a consolidarse como primer ministro tras la renuncia de Justin Trudeau en marzo pasado.
El debate confrontó visiones contrastantes sobre el futuro de las relaciones entre Canadá y Estados Unidos en el contexto de las políticas arancelarias y comentarios polémicos de Donald Trump.
La victoria liberal y la influencia de Trump
El debate comenzó con una pregunta crucial: ¿Votó Canadá en contra de Donald Trump? Esta interrogante surgió tras los comentarios del presidente estadounidense sobre "convertir a Canadá en el estado número 51" y la imposición de aranceles del 25% a productos canadienses.
Graeme Clark, director del Consejo Canadiense para las Américas y ex embajador, afirmó que "Canadá votó a favor de alguien que podía tratar con Donald Trump". Según Clark, esta preocupación llevó a muchos canadienses a respaldarlo, considerando "quién de los dos líderes, del Partido Conservador o Mark Carney del Partido Liberal, tenía la experiencia, las competencias y la perspectiva para manejar una negociación que seguramente será muy dura con Estados Unidos".
Clark destacó que hace dos o tres meses los conservadores estaban en una posición muy favorable para convertirse en gobierno, pero esto cambió porque "los canadienses estaban preocupados por su situación económica y seguridad frente a Estados Unidos", lo que los llevó a dar su confianza a Carney.
En contraste, Julio Shiling, politólogo y director de Patria de Martí, calificó los comentarios de Trump sobre convertir a Canadá en el estado 51 como un "troll" político que "nadie tomó en serio", pero que "lamentablemente le dio la victoria al Partido Liberal". Sin embargo, cuando la moderadora le recordó que Trump afirmó en una entrevista a la revista Time que no estaba bromeando, Shiling mantuvo su postura, argumentando que existen "diferencias históricas y culturales" significativas entre ambos países que harían imposible tal anexión.
La sorpresa electoral y el factor Trudeau
María Clara Calle planteó una cuestión intrigante: ¿Cómo explicar no solo la victoria de Carney sino el aumento del respaldo a los liberales en un 19% respecto a 2021, especialmente considerando que Justin Trudeau, también liberal, tuvo que renunciar en medio de escándalos y una inflación rampante?
Graeme Clark respondió claramente: "Es justo por qué se fue Justin Trudeau de la escena política canadiense. Era el foco de mucha animosidad por parte de los canadienses". Explicó que Carney "puso en la ventana una perspectiva distinta a la de Justin Trudeau", aprovechando su experiencia como gobernador del Banco Central de Canadá, del Banco de Inglaterra y en el sector privado.
Además, Clark insistió en que "los canadienses tomaron en serio los comentarios del presidente Trump, no era una broma para los canadienses", describiendo estas amenazas como "preocupaciones existenciales" que llevaron a los votantes a apoyar a quien consideraron "mejor preparado para negociar" temas comerciales y de seguridad.
Experiencia política vs. experiencia económica
Uno de los puntos centrales del debate fue cuestionar si Mark Carney, siendo su primer cargo político, tiene la experiencia necesaria para negociar con Trump. La moderadora señaló que, aunque Carney tiene un impresionante historial financiero, carece de experiencia política para enfrentarse a un presidente como Donald Trump.
Clark defendió que la experiencia de Carney en el Banco Central y el Banco de Inglaterra lo posiciona perfectamente para negociar aranceles. Shiling coincidió sorprendentemente en este punto, afirmando que Carney "está sumamente calificado para negociar" y prediciendo que el tono entre ambos países cambiaría pronto "por la necesidad de ambos países, pero muy particularmente de Canadá, de tener una buena relación comercial con los Estados Unidos".
Asimetría económica: el gran punto de discrepancia
La mayor discrepancia entre los expertos surgió al analizar la dependencia económica entre ambos países. María Clara Calle presentó datos contundentes: Canadá exporta cerca del 76% de sus productos únicamente hacia Estados Unidos, mientras que EE.UU. exporta menos del 17% de sus productos a Canadá.
Ante estos datos, Graeme Clark rechazó categóricamente la idea de una relación desequilibrada: "No estoy de acuerdo con mi honorable colega cuando dice que Canadá se beneficia de la relación con Estados Unidos más que Estados Unidos se beneficia de nuestra relación. Es una relación complementaria, recíproca." Clark expandió su argumento incluyendo a México en la ecuación: "No diría que hay un país que se beneficia más que el otro. Yo diría que los tres países se benefician de una dinámica positiva a nivel comercial, en cierta medida a nivel político, y ciertamente al nivel de seguridad".
En contraste directo, Julio Shiling sostuvo firmemente la tesis de la asimetría: "Los números que tú diste hablan solo: 17% versus 76%. Quiere decir que Estados Unidos pudiera buscar un mercado alterno con mucha más facilidad que Canadá. De modo que Canadá necesita a los Estados Unidos mucho más que los Estados Unidos necesita a Canadá". Shiling reforzó su argumento añadiendo que incluso en sectores donde Canadá tiene ventaja, como el energético, la creciente producción doméstica estadounidense reduce progresivamente esta dependencia.
El "nacionalismo" de Carney: ¿estrategia electoral o cambio ideológico?
Un aspecto fascinante del debate fue la interpretación de la retórica de Carney. Cuando la moderadora preguntó si estaban explotando los liberales un tono "belicoso" contra Trump para afirmarse en el poder, surgieron interpretaciones divergentes.
Julio Shiling planteó una tesis provocadora: según él, Carney adoptó un mensaje nacionalista que resultó eficaz electoralmente, pero que en realidad lo acerca ideológicamente a Trump. "Vimos abrazar un mensaje nacionalista que funcionó a su favor", afirmó Shiling, explicando que el descontento con las políticas de Trudeau empujó a muchos canadienses hacia posiciones más derechistas.
Cuando la moderadora le pidió que definiera qué significa "hablar el mismo idioma" entre ambos países, Shiling elaboró: "El hecho de que Canadá esté abrazando un mensaje nacionalista... restarle papel a órganos internacionales que típicamente Canadá históricamente ha apoyado, como las Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud. El nacionalismo, el defender la soberanía de los países, es algo que Donald Trump y muchas otras figuras en el globo defienden".
Además, argumentó que ambos líderes coinciden en "defender la clase obrera, defender la clase media, traer industrias a Canadá, defender las industrias nacionales", lo que facilitaría un entendimiento entre ambos.
Clark no respondió directamente a esta interpretación, centrándose en subrayar la soberanía e independencia de Canadá, mientras destacaba la necesidad de cooperación trilateral en América del Norte frente a desafíos como China.
División interna vs. unidad nacional
Otro punto de discrepancia radical surgió al analizar la situación interna de Canadá. María Clara Calle señaló una creciente polarización tras las elecciones, con los partidos tradicionales (Liberal y Conservador) fortalecidos a costa de formaciones más pequeñas, y preguntó si esta división podría ser aprovechada por Estados Unidos para negociar directamente con provincias conservadoras como Alberta, gran productora de petróleo.
Shiling apoyó esta idea, sugiriendo que Estados Unidos podría "arribar acuerdos directos que traspasan" al gobierno federal. Advirtió además que si Carney se alejaba de la retórica nacionalista que le dio la victoria, podría perder rápidamente su frágil mayoría parlamentaria.
En contraposición absoluta, Clark proclamó: "Yo diría al contrario, que Canadá nunca ha sido tan unido como está en este momento". El embajador destacó como prueba la reducción de la representación del Bloque Quebequés, interpretándolo como un fortalecimiento del federalismo canadiense: "El hecho de que ahora una mayoría de los diputados de Quebec son de partidos federalistas es muy interesante y muy positivo para la unidad del país".
Clark también fue enfático en que "la negociación se hará con el gobierno federal" ya que "es el gobierno federal que tiene la competencia para este tipo de negociación", descartando la posibilidad de acuerdos bilaterales entre provincias y Estados Unidos.
El G7 como escenario internacional
El debate concluyó con reflexiones sobre la próxima cumbre del G7 que Canadá acogerá en junio, y si será el momento para que Carney muestre su agenda internacional.
Shiling insistió en que "a Canadá le es muy difícil poder realmente tener una economía robusta sin la relación que disfruta con los Estados Unidos", pero pronosticó un acercamiento: "Yo creo que esto se va a resolver y el señor Carney, el tono que va a tener de una nueva Canadá, es un tono nacionalista, y eso es música a los oídos de Donald Trump".
Clark destacó que el G7 tendrá lugar precisamente en Alberta, "justamente en esa provincia que es un poco el foco del conflicto en este momento en Canadá", y lo describió como "una gran oportunidad tanto para los canadienses como para el presidente Trump".
Coincidencias y contrastes finales
A pesar de sus diferencias, ambos expertos coincidieron en algunos puntos clave:
- La importancia de la relación económica bilateral, aunque con interpretaciones distintas sobre su simetría.
- La calificación positiva de las competencias negociadoras de Carney, incluso por parte de Shiling, quien mostró más simpatía por posiciones conservadoras.
- La predicción de que las tensiones arancelarias serán eventualmente resueltas, aunque por motivos diferentes según cada analista.
- El reconocimiento de que la relación Canadá-EE.UU. "no va a ser la misma que hemos tenido durante los últimos 30, 40 o 50 años", como señaló Clark.
Las discrepancias más profundas se centraron en:
- La interpretación de la retórica de Carney: ¿auténtico nacionalismo que lo acerca a Trump (Shiling) o defensa soberana de los intereses canadienses (Clark)?
- La situación interna de Canadá: ¿polarización aprovechable por EE.UU. (Shiling) o momento de unidad nacional sin precedentes (Clark)?
- La simetría o asimetría de la relación económica bilateral: ¿interdependencia equilibrada (Clark) o clara dependencia canadiense (Shiling)?
El debate de France 24 reveló así las múltiples lecturas posibles sobre esta nueva etapa en las relaciones Canadá-EE.UU., dejando abiertos interrogantes que solo el tiempo y las próximas negociaciones entre Carney y Trump podrán responder.
Programa televisivo "El Debate" de France 24 con la periodista y presentadora María Clara Calle Aguirre, transmitido el 29 de abril del 2025.