Política de Trump en sus primeros meses
Análisis de la entrevista a Julio M. Shiling realizada por Andrés Alburquerque sobre la política de Trump en sus primeros meses del presente mandato:
- Análisis de los primeros meses de la administración Trump
- Esfuerzos para desmantelar el "estado profundo" y revertir el "socialismo cultural"
- Comparación entre el primer y segundo mandato de Trump
- Política de aranceles y su impacto en la economía y seguridad nacional
- La situación en la frontera y las deportaciones
- El conflicto en Ucrania y la tensa reunión entre Trump y Zelensky
- Posible influencia de líderes europeos como Macron en la situación ucraniana
- Reflexiones sobre posibles soluciones al conflicto ruso-ucraniano
La entrevista se inició con algunas observaciones sobre el Miércoles de Ceniza y el resurgimiento religioso en los Estados Unidos.
"El Estado Profundo se está desvaneciendo": Entrevista con Julio M. Shiling
En este intercambio, Andrés Alburquerque conversa con el politólogo Julio M. Shiling sobre los primeros meses de la administración Trump, la situación en la frontera, el conflicto en Ucrania y otros temas de actualidad internacional.
Andrés Alburquerque: Buenas noches Julio, ¿cómo estás? Es un placer estar contigo. Vamos a hacer como cuando yo corría los 400 metros, que el entrenador me daba tiempos parciales. Vamos a analizar desde el primer día de la administración Trump hasta ahora. No voy a pedirte todos los detalles, pero vamos a lo más sobresaliente del periodo, tanto lo bueno como lo que nos parezca malo.
Julio M. Shiling: Cómo no. Primero quiero hacer una observación sobre el Miércoles de Ceniza, porque me ha llamado la atención que muchas iglesias han tenido a personas desde temprano en la mañana hasta las 5 o 6 de la tarde listas para dar cenizas. Me llamó la atención el año pasado, pero noté más movimiento este año, con muchas personas jóvenes.
Ahora, respecto a tu pregunta, el ser humano tiene una sed de pertenecer a una religión, ya sea trascendental, política, falsa o pagana. Siempre ha existido esa necesidad de conectarse con algo más que uno mismo. Creo que estamos en medio de un fortalecimiento del sentimiento religioso, y más personas están exhibiendo públicamente su fe.
En momentos anteriores, las personas mantenían esto más privado, pero ahora hay un movimiento, no solo en Estados Unidos sino en todo Occidente, contra el socialismo cultural con sus nociones materialistas y ateas. Esto ha provocado una reacción, y muchas personas se han sumado a la búsqueda de Dios.
Trump ha atravesado intentos de meterlo preso, quebrarlo, asesinarlo... y quien no considere que hubo una intervención divina en el caso de Donald Trump está ciego. Todo lo que ha superado, enfrentando conspiraciones que fueron cayendo una por una, y las personas detrás de ellas han terminado en desgracia y desprestigio.
Andrés Alburquerque: ¿Y qué logros concretos destacarías en estos primeros meses?
Julio M. Shiling: Los proyectos grandes son, primero, desmantelar o revertir el socialismo cultural que ha infectado todas las instituciones en Estados Unidos. Segundo, echar abajo el estado administrativo, el "estado profundo" que ha sido una maquinaria de guerra para frustrar el intento de cualquier presidente que quiera revertir ese afán de promover el neomarxismo, que hoy tiene más parecido al socialismo fabiano, un fenómeno globalista.
Cuando escuchamos lo que dijo el vicepresidente en Alemania, les dijo que no tienen por qué temer a sus pueblos, refiriéndose a la censura brutal que tienen allá y que en cierta medida aquí también se padeció. En Europa han llegado al punto de anular y poner en duda determinadas elecciones, como la de Rumanía, porque consideran que el partido ganador es "extremista". Buscan censurar los medios sociales bajo la excusa de "lenguaje de odio" y "desinformación".
Trump, desde el primer día, ha estado desmantelando el estado profundo y revirtiendo el socialismo cultural. Por ejemplo, el primer día revirtió la decisión de Biden de quitarle la categoría de patrocinador del terrorismo al régimen castrista.
Es extraordinario lo que ha hecho porque está consciente de que su gobierno efectivo tiene solo 2 años. Trump sabe que en ese tiempo tiene que hacer como si fuera toda su presidencia.
Andrés Alburquerque: Yo creo que en el primer periodo, eso de que "Trump no es político" no me lo trago, porque no hay nada más parecido al político que el que le paga la carrera. Trump como millonario, como le dijo a Hillary "I paid you" (yo te pagué), y es verdad, pero el problema es que Trump estaba privado totalmente de ideología.
Julio M. Shiling: Depende. La ideología puede ser muy buena pero también extremadamente tóxica. Incluso la mejor ideología... yo creo que Trump en su primer periodo, claro, era la primera vez. Pero mira, por sucio que sea el mundo de los negocios, es un niño de tetas comparado con el mundo de la política.
La gente dice "no, porque Trump...", él no es que no fuera político, porque conocía la parte política del político que extendía la mano para cogerle dinero. A él lo que le faltaba eran los resortes que mueve la política. Como siempre dice César Reynel, dos personas bien plantadas, bien posicionadas, te destrozan un país entero con millones de personas porque están en los centros neurálgicos.
Le faltaba esa ideología. Y no necesariamente es un defecto, porque a veces me doy cuenta en algún análisis... aunque alguien sea mi enemigo, debo olvidar la ideología, ser pragmático. Y Trump es extremadamente pragmático, pero un poquito de ideología, por lo menos para leer al contrario, debe tener. Él nunca pensó que le iban a dar tan duro. Ahora lo dice: "they are bad people". Ya se dio cuenta.
Andrés Alburquerque: Según tú, ¿el tiempo parcial está bien o va un poco lento? Por ejemplo, las deportaciones.
Julio M. Shiling: Trump ha tenido un momento de epifanía donde se ha profundizado. Es verdad que su estilo es pragmático, pero él sabe hacia dónde quiere ir. Su pragmatismo es una herramienta de negociación, de impresión, donde puede parecer muy dispuesto a una cosa y si cree que no vas a ir por esa vía, te va a intentar aplastar, y después te vuelve a saludar como si no hubiera pasado nada.
La persecución, el robo de las elecciones (que nunca sabremos a ciencia cierta, pero si tuviera que apostar, diría que Trump ganó en 2020), todo esto fue una epifanía para él. Creo que lo acercó mucho más a Dios y lo convenció de que tiene un papel que cumplir.
Es como Ronald Reagan, que cuando era presidente del sindicato de actores criticaba el fascismo. Un día hizo una crítica a Stalin y los horrores que había cometido, y cuando terminó su discurso, nadie aplaudió. Él cuenta que se quedó consternado y se dio cuenta de que Hollywood estaba penetrado por comunistas. A partir de ahí, él entendió la importancia de la cultura y el peligro que representaba para Estados Unidos tener instituciones clave infiltradas.
Algo así le ha ocurrido a Trump. Tiene la inteligencia para llamar a esto "la revolución del sentido común", porque es algo que le permite atraer a más personas. La campaña del Partido Demócrata, tanto de Biden como de Kamala, guiada por Obama, se basó en que Trump iba a acabar con el mundo, que era la peor amenaza a la democracia. El pueblo no lo aceptó.
Trump, consciente de eso, está introduciendo medidas bastante agresivas para revertir y recuperar terreno, pero lo hace inteligentemente al llamarlo "revolución del sentido común".
Andrés Alburquerque: Las deportaciones, ¿hasta que no le aprueben el paquete para poner más agentes? ¿Va un poco lento ese punto?
Julio M. Shiling: Sobre los aranceles, que es otra cosa muy importante antes de volver a las deportaciones: no se pueden mirar solo como una alternativa económica. Es un cambio de paradigma industrial por seguridad nacional. Estados Unidos no puede depender de China ni de otros países para ciertas cosas.
La idea de que los mercados funcionan de manera perfecta es un endiosamiento del mercado, y eso es una mentira. Los mercados son manipulados. Los chinos manipulan el mercado, manipulan su moneda, tienen toda una dictadura para funcionar a su servicio.
Los aranceles son una forma de atraer industria y reorganizar el país. Si se logra bajar las tasas de impuesto al ingreso, tanto a nivel individual como corporativo, y se mantienen los aranceles (que es como un impuesto de venta nacional), eso permite tener una entrada de dinero al gobierno pero a la vez libera la producción.
En cuanto a las deportaciones, lo más obvio que estamos viendo es que nadie está entrando por la frontera, se acabó el relajo. No quiere decir que no haya personas solicitando visa, pero se está haciendo como debe ser, con las medidas de seguridad necesarias.
Si miramos los números del promedio de deportaciones semanales, comparado con los 20-22 millones que habrán entrado, si están deportando 1,800-2,000 personas semanales, puedes sacar la cuenta de cuánto tomará. Pero la idea no es esa. Primero se cerró la entrada, segundo están sacando a personas que ya han tenido alguna conexión con violaciones a la ley.
La culpa de que hayamos tenido que ir a este extremo del péndulo es de Biden y Obama, porque ellos crearon esta crisis. No se sabe quién entró, pero sí sabemos que se han cometido muchos crímenes por personas ilegales, y lo peor es que fueron personas que ya habían sido arrestadas y luego dejadas en libertad.
Andrés Alburquerque: Dame tu opinión sobre el encuentro del viernes pasado entre Zelensky y Trump.
Julio M. Shiling: El tema de Ucrania ha causado enormes divisiones. Algunos ven en Vladimir Putin una buena persona, o al menos no mala, y eso es lamentable porque es un asesino, es malo y fue quien provocó la agresión contra Ucrania.
El gran problema de Ucrania, aparte del agresor, es que la izquierda globalista se le ha acercado y lo ha estado manipulando. Antes de reunirse con Trump, el senador Chris Murphy, demócrata, quien se está convirtiendo en uno de los voceros del partido, se reunió con Zelensky y otros demócratas minutos antes. Luego puso en Twitter que le habían recomendado a Zelensky no aceptar ningún trato "deshonroso" o acuerdo de paz.
Aunque iban a firmar un acuerdo sobre minerales, no un acuerdo de paz, había una clara implicación. Le inflaron la cabeza a Zelensky, quien es muy manipulable. Él debe entender que la OTAN y Europa no son nada sin Estados Unidos, esa es una realidad.
El acuerdo de minerales esenciales, llamados "tierras raras", es crucial para la tecnología y la producción de armamentos futurísticos. Estados Unidos no puede desarrollar esos armamentos sin esos minerales, y China controla el 80% de ellos.
Ucrania debería distanciarse de la izquierda globalista europea y acercarse a Estados Unidos, eso es lo que más le conviene. Ucrania ganó la guerra al no caer; el hecho de que ha podido enfrentar al ejército ruso, que es mucho más poderoso, y sigue en pie, demuestra que quien perdió fue Putin, que no ha logrado controlar a Ucrania.
Dicho esto, hay una realidad: Ucrania se va a quedar sin ucranianos. No tienen suficientes personas para sostener una guerra de 20 años como Afganistán. Es importante buscar un acuerdo de paz, lo que no significa que Rusia vaya a dejar de querer controlar Ucrania.
Zelensky salvó a Trump del primer intento de impeachment cuando los demócratas querían presionarlo para que dijera que Trump lo había extorsionado. Si él hubiera dicho eso, probablemente algunos republicanos que no eran muy de Trump habrían votado en su contra. Sin embargo, Zelensky dijo que nunca se sintió presionado.
Trump piensa que Putin es un dictador, creo yo, pero su pragmatismo y el querer negociar un acuerdo lo lleva a usar un lenguaje que quizás cause incomodidad porque no lo llama como debería.
Zelensky debe reevaluar su futuro y entender que la Europa globalista es como un muelle que no llega a ninguna parte. Si lo han estado ayudando es porque Estados Unidos era el garante de todo eso. Los europeos le compran más petróleo y gas a Rusia del dinero que han aportado para ayudar a Ucrania en la guerra.
Andrés Alburquerque: Yo tengo la impresión de que Macron, que está "on his way out" y no logra gobernar, podría buscar anotarse una victoria logrando la paz entre Zelensky y Trump. Quizás le dijo a Zelensky: "Ve y da el escándalo, I got your back". Pero luego vemos que Starmer [Primer Ministro británico] dijo que una Europa sin Estados Unidos es impensable, como diciéndole a Macron: "No me cojas para tus cosas".
Julio M. Shiling: Veremos qué pasó, pero coincido en que el último mensaje de Zelensky dice "voy a lograr la paz, voy para allá a firmar". Se quedó a punto de pedir la excusa que Trump le exigió, y creo que Trump tendrá la gracia de olvidarse de esa exigencia.
Pero cuidado con lo que le pides a Dios porque te lo puede conceder. Si quitas a Zelensky del medio, puede llegar un actor demasiado pro-ruso que complique las cosas a Trump. Trump no puede ponerse muy astuto con Putin porque Putin es peligroso.
Andrés Alburquerque: El hecho de que yo apoye a Trump porque es mi presidente no significa que esté de acuerdo con él en todo, sobre todo en la forma. Entiendo que el pueblo ucraniano y el pueblo ruso no se merecen los líderes que tienen, sobre todo los rusos. Putin lleva una vida gozando ahí en parte por culpa nuestra.
Julio M. Shiling: La solución podría ser firmar un armisticio como las dos Coreas, donde no se dispara un tiro más, pero yo no te reconozco oficialmente que ese territorio es tuyo. Por ahí es donde va la solución.
Trump, más allá de su retórica pública, entiende bien a Putin. No está engañado. Lo que pasa es que quizás a mí me sería difícil decir algunas de las cosas que él dice, pero él está acostumbrado a que tu enemigo hace un negocio contigo y de pronto es tu amigo, y quizás pasado mañana vuelve a ser tu enemigo. Se mueve en otro ámbito.
Hay que recordar cuando George W. Bush dijo que le miró los ojos a Putin y vio su alma, y que era una persona correcta. Todos los globalistas se equivocaron, o nos engañaron a propósito. Obama le dijo a Medvedev que tendría "más flexibilidad" en su segundo período. Ahora quieren reinventar la rueda como si ellos hubieran tenido las cosas claras desde el principio.
Andrés Alburquerque: Te agradezco muchísimo la presencia como siempre. Me ayudas a calmar esta vorágine que llevo dentro, porque me frustra. Por un lado, entiendo que es duro renunciar a un pedazo de tu territorio. Pero, ¿cuál es la alternativa? Seguir armándose para que algunos se enriquezcan con nuestra sangre, y quizás para terminar firmando una paz peor.
Programa Enfoque Ciudadano transmitido el 5 de marzo del 2025.
