- Jorge Luis León
Cuba elimina el pan normado para mayores de 13 años, evidenciando la crisis económica que azota al país. Un análisis de la escasez y el colapso del sistema cubano.
Aún resuenan las palabras de Raúl Castro pronunciadas con solemnidad en uno de esos congresos huecos del Partido Comunista: "Hay que producir leche para que cualquiera se tome un vaso de leche". De eso ha pasado más de una década, y en lugar de avanzar, Cuba ha retrocedido a pasos agigantados. No sólo no hay leche, ni siquiera para los niños, sino que el país entero se ha sumido en una escasez estructural donde hasta lo elemental —el pan— comienza a desaparecer.
La caída del pan
La reciente noticia que estremece a los cubanos es que el pan normado solo se garantiza para niños menores de 13 años. El resto de la población queda fuera, incluso ancianos, enfermos crónicos o embarazadas. ¿Cómo puede un país justificar semejante nivel de precariedad? ¿Cómo puede un régimen que se proclama “humanista y socialista” dejar sin pan a su gente? La respuesta es simple: ineficiencia estructural, corrupción rampante y un sistema que ha muerto, aunque aún camine.
Leer más…Ahora le tocó al pan

Presos políticos como moneda de cambio del castrocomunismo
