- Eduardo Mesa
La obsesión autodestructiva del régimen iraní por construir y poseer una bomba nuclear es comparable a la obsesión igualmente destructiva del régimen cubano por preservar el poder y perpetuar una tiranía narco-comunista. Aunque desde el punto de vista ideológico ambos regímenes se sitúan en las antípodas, comparten un mismo modelo represivo y un odio visceral hacia las democracias liberales.
Muchos de los progresistas que hoy defienden al régimen de los ayatolás posiblemente ignoran que la primera acción represiva del ayatolá Jomeini fue liquidar a los socialistas y comunistas iraníes. Aunque fueron aliados circunstanciales en la caída del Sha Reza Pahlavi, en cuanto los fundamentalistas islámicos alcanzaron el poder, se deshicieron de sus antiguos compañeros con el más profundo desprecio.
Esto no ha sido obstáculo para que los lazos de amistad entre los fundamentalistas iraníes y los comunistas cubanos se hayan mantenido durante décadas. Una alianza duradera, fundada no en afinidades ideológicas, sino en un mismo rechazo a la libertad y la cooperación estratégica.
Leer más…La obsesión totalitaria



